jueves, 13 de septiembre de 2012

EL ESCARMIENTO




Por causas ajenas a nuestra voluntad se ha retrasado la aparición del libro en librerías a finales de noviembre o comienzos de diciembre. Las cosas no siempre salen como estaban previstas.
La segunda parte de El Escarmiento, la titulada El botín, aparecerá tres meses después. A mí me gustaría cerrar este ciclo con un tercer título que fuera más allá de ese primer año de guerra, pero ya no voy a hacer proyectos en esa dirección, lo que venga, vendrá. Además, como preveo que el eco que va a tener el libro es el mismo que el de los anteriores, pues lo mismo da un mes antes que uno después. ¿Derrotismo? No, hombre, que después de más de treinta años publicando algo sé de esta feria. Por no hablar de que de la Guerra Civil española hay que escribir como quiera la cátedra. No te apartes de las líneas maestras que dictan los bonzos desde sus palestras mediáticas porque tienes el silenciamiento asegurado. De la guerra se puede hablar como hay que hablar o como no gusta, y me temo que mi libro esta escrito de esta segunda forma. Como no es un trabajo estrictamente de historia, sino escrito sobre el dechado de esta, no pretende sentar cátedra sobre nada, sino hablar de cómo he vivido su recuerdo y he visto vivirlo en la ciudad donde fue planeado aquel Escarmiento, desde el presente, desde nuestro conflictivo presente.

El Escarmiento en Bibliografía de MSO.

jueves, 23 de agosto de 2012

ENTRE SOL Y SOMBRA

Lo pintes como lo pintes: ellos tienen toda la vida por delante, tú a tu espalda, por decir algo. El barco no es ni parecido. En algo así, algo animado, estimulante, carajo, estimulante, iba pensando esta mañana cuando salí a caminar y pasé por una antigua presa que tiene un estribo precioso debajo de una espesa enramada de plátanos, acacias y algún roble. Un lugar entre sol y sombra en el que rumiar, qué, nada muy filosófico: el pago de las próximas facturas, asunto este que se va a hacer literario enseguida. Cómo pagar cuando no hay de dónde ganar. Por no hablar del que está asustado de lo que pueda pasar con su pensión de jubilación. En esas estaba e intentando sacar una foto. Nada como intentar sacar una foto y que aparezca un espontáneo que os diga qué es lo que tenéis que sacar de manera ineludible. La fotografía es un asunto solitario. Así la entiendo yo. Me he ido por un camino trasversal, digamos –están muy pero que muy de moda, como lo híbrido, igual–, con intención de regresar, pero el espontáneo ha venido detrás. Al final me he metido en el cementerio porque, como no había sombra, no había espontáneos. Craso error. Había. Dos que querían saber si buscaba algo. Igual pensaban que iba a robar. No, nada, de visita, ah. A campo abierto, además de gente hosca que no saluda y te echa miradas asesinas, cosa que deben considerar muy auténtico y muy racial, también te encuentras con gente locoide, tú mismo, seguro, a nada que te vean.




martes, 21 de agosto de 2012

DE COMPRAR EL PAN...

... venía yo de comprar el pan y de parlotear un poco con los vecinos, etcétera. Me he felicitado de no tener acciones en Bolsa porque me han asegurado, muy serios, que hoy se hundía la Bolsa. T'a por Dios, que diría el Coli –¿Qué vida llevará? Teníamos conversaciones geniales, los juegos de palabras volaban a rincones insospechados, era una fiesta–. Antes he pasado por la barbería, a arreglarme que le dicen. Cuesta regresar a casa porque te encuentras con unos y con otros, pegas la hebra, aldragueas, te enteras, te sonsacan, haces un rato de esgrima, te aconsejan que si quieres vender escribas sobre la globalización y publiques por menos de diez euros... y yo qué sé. Si te descuidas se te echa la mañana encima, que decíamos cuando íbamos con Ayanz a San Sebastián, a Bayona, tiempos, gloriosos, que no volverán ni de coña. Estábamos en que venía de comprar el pan y de que se hundía la Bolsa y de que, de pronto, hacía una mañana de verano estupenda... Ah, sí, y me he encontrado que una amiga que vive esa soledad del Alzheimer, ese olvido, esa incomprensión, ese irse poco a poco a lugares remotos de los que no se regresa y de los esfuerzos y el coraje necesarios para resistirse. Me he acordado de Iris Murdoch, todavía, y de ese si pierdes las palabras, qué te queda... mañana de verano. Me han jurado que a la tarde refresca, seguro.

BOCHORNO EVANGELISTA

Ayer tarde, que hacía un bochorno asfixiante, andaba por el pueblo una variopinta cuadrilla de evangelistas dando la barrila y repartiendo propaganda con historias de un sandio que tumbaba. El personal se sublevaba y po cortesía, pero luego y cerveza en mano sostenía que bastantes curas habían tenido que aguantar, para andarse ahora con hostias. Nadie dice creer en nada, pero luego se cree en lo que sea costumbre o se hace como que se cree, para no meterse en más líos.

domingo, 19 de agosto de 2012

A VUELTAS CON LA CALORINA

Ferragosto nos ha traído incendios forestales y otros desastres, pero como hay vacas, Vuelta, Liga, melocotones y zurracapotes, las dietas millonarias de la CAN tampoco han prendido fuego en la rastrojera de la ira social, porque ya no queda pajuela que prender, de modo que cuando nos dicen que los primeros son "incendios topográficos", ponemos cara de entender la melonada y pasamos a otra cosa, y pensamos que el saqueo por lo fino es un imponderable del clima, pedriscos, y para quien recibe las dietas, mucho más que pedreas.
Sirve de muy poco pensar, decir y repicar en las redes sociales que son unos chorizos, sin excepción, ya sean o dejen de ser repugnantes urralburidos o adoben con jerigonza conventual sus justificaciones mediáticas. Se deben de partir el culo de la risa cuando leen esas cosas y piensan en lo que han metido, están metiendo y van a meter en el bolsillo. Lo que serviría es una investigación judicial y política de lo que ha pasado en esa entidad privada repleta de cargos públicos o que lo han sido, y que están ahí por su personalidad política, no porque sepan de economía y banca, que claro que saben, cómo no van a saber, de la misma manera que los del "¡Ábrete Sésamo!" sabían como abrir la cueva de Alí-Babá. La política es un pingüe negocio al que le llaman... No me acuerdo... Ah, sí, vocación de servicio público. Se forran.

(Sigue, es largo, como el de todos los domingos y hoy, tal vez, inhumano... hace demasiado calor... "Vienes cansao del campo y p'a hostias estás", dicen en Artajona)

MINNIE AND MOSKOWITZ


Minnie Moore and Moskowitz, de Cassavetes, o la inquietud de la soledad, que es cuando Minnie oye todos los ruidos del mundo y se inquieta, y a la vez siente la desazón de la compañía siempre frustante en la que la propia impericia siembra equívocos, malentendidos, malos rollos, ganas de huir... Minnie y Moskowitz, un desdichado, un simple, un tipo de suerte torcida como cuántos de nosotros si nos ponen en el escenario adecuado.
* * *
El cine de las noches ardientes del verano, cuando la gente que vivía en las buhardillas de lo viejo sacaba los colchones al bosquecillo de Vista Bella... Cine de verano, una sábana blanca, una cinta que se quemaba, griterío... pero aquella sí que era otra historia que se ha desvanecido. Me quedan fotogramas sueltos. Y puedo darme por satisfechos.

CALLEJERO DE AGOSTO (OTRO)

Lo que ves al paso y te arranca una sonrisa. No todo va a ser andar a cara perro.

LIBROS Y CALORINA NOCTURNA


Una obviedad: hace mucho calor y acaba de pasar el primer bus de la mañana cambiando de marcha. El partido de fútbol entre méndigos o vagabundos rusos (del Este) había empezado para las 6 a.m. y ha durado hasta hace nada conforme se iban encabronando con los chutes y las maldiciones. Se notaba que algunos iban perdiendo, pero a través de las ramas no se les veía bien. Estaban a las puertas de la tumba del general Mola y de otros que es donde acampan, nocturnos e indesedos guardianes de la pura nada. Entre tanto, mientras se hacía el café, me he quedado mirando ese muro de libros azules, bonito, popopo, que decía el pueta. Es una forma como otra cualquiera de coleccionar, que de eso se trata, coleccionar, reunir, volar como la picaraza, atrapar las migajas... y me he acordado de una insólita pregunta que me hizo hace años, muchos ya, un riquito: "Oye, sabes dónde podíamos comprar un montón de libros en pergamino... Es que verás, mi prima quiere poner un Picasso en una pared y lo quiere poner sobre un fondo de libros antiguos dice que le va a a quedar bonito"... Y no, no es el mismo riquito que me quiso comprar un manuscrito por un millón de pesetas... ahora se lo dejo en la mitad.

sábado, 18 de agosto de 2012

DIÁLOGOS DE CAÍNES URBANOS

Esta mañana salí a caminar y regresé por el Portal de Francia. Me apresuré a sacar una foto del cartel de la IA antes de que pasara la brigadilla municipal que los arranca o tapa bajo capas de pintura. Tienen una camioneta con botes de pintura de todas las gamas de las casas de la calle del Carmen. Solo necesitan sacar el rodillo y darle... va quedando todo muy matérico, con mucha fuerza, muy "entapiado" digamos. Matias Gali o la Mofeta o el Goyito podrían hacer una tratadillo: Graffitis y força matérica... sólo en catálogo se llevan una pasta, como es costumbre; si a eso le añades el comisariato, haces el año.
Me gustó ese "diálogo", que dicen los que les pagan por decir esas cosas, entre el cartel de la IA y el otro que se ve de lejos, que es lo mismo que verlo de cerca porque no se ve nada. Lo han picado con saña, con la misma saña con la que quienes lo colocaron ahí en 1938 en recuerdo de Tomas de Zumalacarregui y en celebración guerrera de la limpieza que habían hecho en la retaguardia, picaron, por ejemplo, la tumba de Basilio Lacort, en el antiguo Cementerio Civil de la ciudad.


viernes, 17 de agosto de 2012

BERNABÉ SÁEZ SANTACRUZ


"Era como sembrar sangre y recoger miedo; no necesitaban más"

La foto la he sacado del artículo que hoy publica Natalia Junquera en El País. Hace unos días terminé de leer Desterrados por el franquismo, las memorias del riojano Bernabé Sáez Santacruz, que me envió Enrique Cabezón. De ahí he sacado esa cita. El libro fue publicado hace años por Ediciones 4 de Agosto, en Logroño. Un libro conmovedor, que irrita y que subleva. Entiendo que haya a quien la publicación de estas y otras memorias encabrone, aunque no las lea, no se asome porque para qué, ellos ya tienen superado aquello, mejor no remover ¿Entonces por qué les encabrona tanto que las víctimas asomen la cabeza del pozo en el que han vivido? Me refiero a las víctimas con poco nombre o sin nombre alguno, y hasta sin fosa localizada, y a sus familiares, también víctimas.
Por cierto que el libro se abre con unas palabras de Walter Benjamin: "Es tarea más ardua honrar la memoria de seres anónimos que los de los célebres".
Bernabé Sáez era un niño cuando vio como se llevaban a sus hermanos para no verlos más, que asistió a como los echaron a palos de la casa en la que vivían en Santo Domingo, que vio los cadáveres por las cunetas, que vivió debajo de los puentes de entrada a Logroño junto con otros desposeídos, otras personas a las que la guerra y el crimen organizado convirtieron en marginales, que fue desertor, pequeño delincuente de supervivencia* y rebelde a palos... toda una lucha por conseguir la dignidad, al supervivencia y un poder vivir en paz con los suyos... Unas memorias tremendas, estén o no escritas con la ayuda del profesor Ernesto Muro que las hecho posibles
Son decenas de miles las historias posibles y siempre que leo una de ellas, me parece que esa en concreto representa al resto, que una fosa es todas fosas, un crimen todos los crímenes: la fraternidad de las víctimas.



*Todavía recuerdo la defensa de una persona que mangó un colchón usado para la casucha en la que vivía con su mujer y tres hijos pequeños, en la Ribera, esa tierra ardiente del Ebro, la de Bernabé Sáez... y era en los setenta, pero la justicia la administraban los mismos que habían correteado de uniforme y pistola al cinto por aquellos parajes.

jueves, 16 de agosto de 2012

CAMPO MINADO

Dicen unos, dicen otros, aseguran, juran, perjuran claro, afirman, niegan, amenazan, tergiversan, adornan, encuentran el sinónimo aséptico para hacer tragar el abuso... Lo cierto es que las revelaciones de Wikileaks socavaron la confianza en las instituciones, desnudaron las convenciones políticas y sociales, esas que no se ponen en duda jamás, y el creer en el sistema (Asuntos Exteriores, Ministerio del Interior, Servicios de Inteligencia...), porque hay que creer cuando no es que sea de barro, sino de mierda pura... Ah, y no lo digas, calla, que te tacharán de totalitarimmmo... Incluso los interesados -jueces, fiscales y políticos españoles lambiscones, lacayunos y quién sabe si pagados bajo manga o a la espera de serlo... ¿quién puede asegurarnos que no es así?- quedaron de inmediato cubiertos... se prefirió mirar para otra parte.

TAKVA


Mentiría si dijera que esta película, Takva, de Özer Kiziltan, me ha resbalado. Fueron muchos los momentos en que me quedé perplejo, asombrado... no estás por encima de nada y te enteras de las cosas a medias o de nada. Y eso que vi no creo que esté muy lejos de donde vivo. Con ignorarlo no lo alejas. Estambul a la puerta de tu casa.

PALABRA DE GENERAL

Esto dijo el general Mola en una alocución radifónica en los primeros días de 1937. Ya en septiembre de 1936, Blaise Cendrars vio alemanes en Burgos. A fin de cuentas fue a final de julio cuando Hitler decidió apoyar a los sublevados, aunque antes del 18 de julio Mola ya hubiese tenido frecuentes entrevistas con los servicios de la Abhwer. En esas mismas fechas, enero de 1937, andaban por Pamplona agentes alemanes como Oscar Hellmuth Schreiter (o eso decía la prensa), y la bandera con la cruz gamada había ondeado durante unas dos semanas en el ayuntamiento de la ciudad, entre fianles de noviembre (cuando llegó el mayor contingente de soldados alemanes a España) y comienzos de diciembre*... La mentira, la intoxicación, lo que él mismo llamaba con evidente placer "guerra de brujos" formaba parte de la munición de guerra...
* Hay pruebas documentales, basta buscarlas.

¿ASSANGE EN ECUADOR?


Me lo pregunto después de leer que el ministro de Asuntos Exteriores ecuatoriano ha dicho: "Hoy hemos recibido una amenaza explícita de Reino Unido de que podrían asaltar nuestra embajada en Londres si no entregamos a Julian Assange; No somos una colonia británica". No sé si lo dicho lo ha sido antes o después de conceder asilo diplomático al fundador de Wikileaks y de recibir una amenaza tan cierta como sin precedentes que hacen ver la existencia real de países de primera y de cuarta. ¿Está Assange condenado a vivir en la sede diplomática ecuatoriana? Tal y como están las cosas es posible, como previsible es que si la policía inglesa asalta la embajada no pase nada. Una tormenta en un vaso de agua y enseguida las cosas a su sitio: el más fuerte hace lo que le viene en gana. Toda la política de Europa y de Estados Unidos con respecto a Lationamérica está basada en ese principio.
Entiendo que Melgarejo echara de Bolivia al embajador inglés desnudo y montado al revés en una burra (dice la leyenda... yo qué sé si no estaba).

miércoles, 15 de agosto de 2012

UN HOMBRE CON SUERTE

Releo en una entrevista a Baltasar Garzón: "Sé que hay buenos y grandes jueces y fiscales, pero sé que también hay malos jueces y fiscales que anteponen su ideología y su propio interés al de la justicia y nadie les juzga o les controla". No voy a discutírselo, lo considero así un hombre con suerte. Pero si me pongo a pensar en ese negocio, tengo que decir que en 17 años de ejercicio de la abogacia, no conocí ninguno de los que él dice. Los recuerdo a todos y cada uno con asco, incluidos los secretarios judiciales, empezando por el que me robó, paladinamente que le dicen, el año que pasé ejerciendo de secretario de la la Sala de lo Criminal. Ay, don Vito Corellone, ay, aquellos magistrados que se dormían en las audiencias o los que leían El eco filatélico mientras el abogado informaba en balde o fiscales y magistrados que al término de las vistas intercambiaban los sellos de correos que habían estado examinando mientras se celebraban estas, ay, aquellas sentencias que no recogían la modificación de conclusiones provisonales porque estaban redactadas de antemano... ¡Franquismo, Transición, Todo amnistiado, Prescripción!... Tal vez no estuve el tiempo suficiente, pero la última jueza que padecí, en el 94, ya con la toga colgada, rozaba la vileza. Te dirán, me dirán, nos dirán, que las cosas han cambiado mucho... prefiero no tener ocasión de comprobarlo y no verme obligado a pisar un juzgado ni de lejos... El recuerdo es el único país de leyes torcidas en el que no suele haber prescripción que valga.

GARROTE VIL

Ya sé que suena siniestro, pero el del garrote vil es un sueño recurrente. No puedo recordar qué demonios pude oír de niño, alguna historia de esas que se contaban entre ellos cuando te creían dormido, pero es algo que siempre me ha espantado. Cela, que era un tremendo, los coleccionaba. Dicen, aunque vete a saber. Manuel Vicent hizo un reportaje sobre el cuarto de la DGS madrileña donde los guardaban. Daba cuenta de que habían robado varios, se supone que para coleccionistas de enormidades con posibles, como Cela, que se pasó la vida montando el museo de sí mismo y ha dejado atrás una barraca de feria con trileros, y una posible novela picaresca, rotunda, carpetovetónica.
Lo dice el narrador de Moriremos nosotros también: "Al despertar, el garrote seguía allí". Es facilón, ya sé, pero ahí seguía, que es lo que cuenta.

CONTROL DE CAMINOS


Ayer noche, con una calorina de espanto, estuve viendo una película con mucha nieve y más frío, y ni aun así refrescó: Proverka na dorogakh (traducida como "Control en los caminos"), del ruso Aleksei German. Al margen de unas espléndidas imágenes de un paisaje desolado por la guerra y el invierno, recorrido por gentes en fuga, campesinos, partisanos, soldados alemanes, gentes que hostigan y son hostigados, la película tiene diálogos enjundiosos, como ese entre el teniente del Ejército Rojo y el ex sargento desertor que intenta regresar con los suyos y se ve obligado a explicarle al primero, un ex policía acostumbrado a a oír mentiras exculpatorias, su deriva vital empujado por la guerra: no siempre transitamos los caminos que queremos. En ocasiones, nos gusten o no, los caminos vienen hacia nosotros y nos atrapan. Juzgar es fácil, sobre todo en la distancia y en el papel; ponerse en el lugar del acusado y hasta del fiscal del caso, es más complicado. Siempre te vas a encontrar con alguien que quiere solucionar las cosas de manera expeditiva, apelando a la Patria, al Honor o a la Gran Mandanga... a tiros, de plomo o papel, da igual, a tiros.

martes, 14 de agosto de 2012

LAS SACAS





Al poco de empezar a leer Las Sacas, de Patricio P. Escobal, me he tropezado con que en la prisión del frontón Avenida, de Logroño, El Bote, el autor coincidió con el presidente de la Audiencia Territorial de Barcelona, Adolfo Fernández Moreda, hasta que este fue trasladado, según Escobal, a Pamplona. Me he acordado que hace unas semanas encontré una reseña de su detención en el periódico que dirigía, con mala baba y peor intención, Raimundo García García, Garcilaso, con la inestimable ayuda de Eladio Esparza (El odio esparce, en apacible broma de la familia Baroja). Moreda debió ingresar en el fuerte de San Cristóbal el 1 o el 2 de agosto de 1936.

Unos meses más tarde, el 28 de octubre, La Vanguardia, de Barcelona, publicará un suelto bajo el título «Confirmación de una triste noticia», donde se dice que Moreda había sido fusilado, junto a once detenidos más, frente las tapias del cementerio, no el de Pamplona, sino el de Logroño, el 17 de agosto, y añade algo tremendo: «No murió a consecuencia de los disparos, hasta que un individuo del requeté le hizo un disparo debajo de la barbilla». Es decir, que el magistrado hizo un siniestro viaje de ida y vuelta entre Logroño y Pamplona sin otro objeto que prolongar la tortura.


Decir que el libro de Escobal es turbador es decir muy poco. Da vértigo por los detalles que aporta de lo sucedido en aquellas prisiones a las que fueron a parar, según un plan premeditado y minucioso, toda clase de ciudadanos, él a la de Logroño, pero otros muchos a las de Pamplona, Burgos, Valladolid...: El Escarmiento planeado por Mola y sus acólitos desde Pamplona.

VIVIR DE BUENA GANA EN WORDPRESS

VIVIR DE BUENA GANA EN WORDPRESS

SE LLAMA "INDEPENDENCIA DE CRITERIO"


Leo que un antiabortista redactará el fallo del Tribunal Constitucional sobre la ley del aborto y que "El magistrado Andrés Ollero, miembro del Opus y exdiputado del PP, cree que su opinión no le obliga a abstenerse..." De entrada no creo que quepa hablar de "opiniones", sino de creencias y principios religiosos, de dogmas de fe y de verdades reveladas... Eso lo cambia todo y ahí poca opinión cabe, y mucho menos en una sentencia judicial del siglo XXI, en un estado que se dice (en balde) aconfesional.
Se supone que un magistrado tiene que ser independiente del asunto que se trae entre manos, aunque esto no sea más que una convención porque en los casos políticos d elos últimos años no creo que haya habido otra independencia que la de fachada, la de la comedia (genial también Logroño en ese tener los tribunales pared con pared con el pimpante teatro de la ciudad: a su puerta una drogadicta le explicaba a un matón que la habían citado y se le había olvidado, hacía mucho calor); pero qué carajo de sentencia puede redactar alguien que en asuntos graves y extremos actúa de acuerdo no a la ley positiva, sino a la conciencia y a criterios más propios de creencias y de verdades reveladas que de argumentaciones jurídicas puramente civiles. No creen en un estado de ciudadanos, sino de feligreses, cuando las leyes no les gustan echan mano de la objección de conciencia, cuando les conviene las aplican con toda la autoridad y la fuerza de que son capaces. Será un contrasentido o un sinsentido, pero no un qué más da, porque cada día está más lejos la posibilidad real de un cambio político y social que no sea el del autoritarismo, el Estado Católico (reciente invención de un granuja) y reaccionario. Porque ahora lo verdaderamente progresista es la reacción, la intolerancia, la verdad revelada.

Hay ciudades que tienen más gracia que otras, por muy descalabradas que estén. Logroño la tiene, no me digan por qué. Hay quien se la encuentra poniéndose tifo a vino o lampando por lo fino. En mi caso es sobre todo el callejeo, los rincones, las paradojas visuales y esas casualidades que te arrancan una sonrisa... y los grafitis que los hay y bien buenos, como ese que he encontrado esta mañana en las traseras de San Bartolomé: sombras, sueños, pero con gafas, con gafas no quevedescas sino de bucear, trajes de buzo para moverse

lunes, 13 de agosto de 2012

STEINER LEE ANTÍGONA Y RECOGE SU ADVERTENCIA



Lo encuentro en las páginas finales de La poesía del pensamiento, de George Steiner, esas que dedica a Paul Celan y donde glosa un comentario amenazador de Heidegger: "Aquel que desobedezca a la ley, burlándose de los dioses del Estado (...), acabará siendo un ápolis, ‘un proscrito sin ciudad’ indigno de confianza o compañía sociales (...) El proscrito, el disidente, se hunde en una confusión sin Estado. Marginado de la polis, se ve aislado de la condición humana (...) Sin ciudad ni casa (Stätte). Brillantemente, Stätte alude al tema mismo del drama de Sófocles, la Grabstätte, el lugar del enterramiento negado a Polinicles».

Y de Steiner y ese enterramiento negado a los proscritos, a las páginas turbadoras como pocas de Aquí nunca pasó nada, de Jesús Vicente Aguirre, que me ha regalado Enrique Cabezón y que he ido leyendo a salto de mata, sobrecogido. Resulta inexplicable ese “aquí nunca pasó nada” y esa voluntad de hacer desaparecer los restos de los asesinados, de los proscritos, de la gente común convertida en banida de fuerapuertas por arte de bando militar, de la que habla el juez Baltasar Garzón en su Auto de 15 de diciembre de 2006. No todos los asesiandos fueron enterrados en campo abierto por insuficiencia del cementerio municipal, ni mucho menos.
Leía hace unas semanas la carta de alguien que quería enterrar a un familiar en el cementerio, rescatarlo del campo abierto:
Tengo el sentimiento de participarle que el día 8 del actual murió mi hijo político J.B. y después de mucho trabajo supimos donde murió, el cual está enterrado en Ororbia, en el campo y nuestro deseo sería trasladar el cadáver al cementerio de Ororbia, adjuntandole esa carta que recibo del párroco de dicho pueblo...

Y dice el párroco de Ororbia:
Despues de la visita de Vd., casi tan pronto como nos despedimos, supe que una señora respetable de este pueblo, oyó decir en Pamplona que la familia del secretario de Peralta, fusilado y enterrado, como el hijo político de Vd., en el mismo lugar del fusilamiento...
Adjuntan la carta del párroco que confesó al primer asesinado, que fue el de Barasoain y que ha desaparecido de ese archivo. Unos meses después las autoridades le habían dado la callada por respuesta.

SOMBRAS RIOJANAS


Hay ciudades que tienen más gracia que otras, por muy descalabradas que estén. Para mí Logroño la tiene, no me digan por qué. Hay quien se la encuentra poniéndose tifo a vino o lampando por lo fino. En mi caso es sobre todo el callejeo, los rincones, la charla con el librero, las paradojas visuales y esas casualidades que te arrancan una sonrisa, el gozo que sientes al estar con gente que sabes viva, como me pasa en Bolivia... y los grafitos callejeros, que los hay y bien buenos, en los muros ciegos de las casas muertas, como ese que he encontrado esta mañana en las traseras de San Bartolomé: sombras, sueños, pero con gafas, con gafas no quevedescas, sino de bucear, trajes de buzo para moverse en este puerto de aguas muertas en el que parece que alguien, a saber quién, está empeñado en meternos como chatarra o como a despojo en pudridero... Parece que estemos de más, cuando ni estábamos, paradoja burlesca la que protagonizamos a nuestro pesar.

LOGROÑO, en los recuerdos amañados




Logroño, de nuevo o los episodios de otra vida: gloriosas comidas invernales en Cachetero, poesías p'a puetas, ronda de las gorras, más poemas, aplausos y palmadas, pocos pitos, celebración de la amistad, dedicatorias de libros, devoción, mentiras, el tiempo, mal amigo, amigos difuntos y otros como si lo estuviesen, perdidos en el pórtico de la gloria, no en el de Laguardia, que también, sino en otro, cada día más lejano, el de la propia ventaja, altos funcionarios en el Ministerio de la ídem... Nadie se ría de nuestro mal y quiera Dios absolvernos a todos. Lo escribía François Villon, pero no, metida la navaxuela, hasta que reviente el muñeco, hasta que reviente. Todos somos el imbécil de alguien o el hijo de la borracha o pertenecemos de la camada de los locos o de los tenderos limapesas, todos, sin excepción, basta que cambien los colores de los anteojos del alma, basta que subamos para bajar luego o que creamos que bajamos para coger impulso, cuando en realidad vamos más de culo que San Patrás...
Leo en los poemas de Rafael Azcona, No canto porque existo, existo porque canto, que me ha regalado hace un rato Enrique Cabezón: Si se apagara la luz/ amarilla del recuerdo/ el hombre se colgaría/ del futuro por el cuello.

MALOS TIEMPOS, LA VERDAD


Corran o dejen de correr malos tiempos, en Logroño te tropiezas con muchos ejemplos del sic transit gloria mundi, o eso. Una caja fuerte podrida... había que verla y todavía unos gitanos se peleaban con un rumano por la posesión del pecio: aún se le podía sacar algo al cuto de acero.

domingo, 12 de agosto de 2012

PELLO AZKETA

Leo que el pintor navarro Pello Azketa "participa en la 4ª Bienal de Arte de Fundación ONCE". A mí, Pello me ha parecido siempre un tipo de un coraje muy por encima de lo común y de un humor sarcástico endiablado de ramalazos geniales, con el que es imposible no reírse a carcajadas, de uno mismo y del mundo entorno. La útima vez compartimos unos whiskys, es decir, hace bastantes años, y un premio que nos dieron los periodistas de esta ciudad: a él, el limón, a mí la cebolla. Nos reímos mucho y despotricamos más.
Le conocí hace más de cuarenta años, cuando desde su cuarto se veían los andenes de una estación de tren y algún vagón desvencijado, y cuarteles, claro, cómo no se van a ver cuarteles en esta ciudad, si no había más que eso. Luego hubo un otxote en la Bajada de Javier y mucho mol y caracoles en la Bodeguica de San Martín (difunta) y bolsas de fritos del y hubo buhardillas y buhardillones y Santos Óleos, que decía Galbete o tal vez fuera Mariano Royo... algunos de estos santosóleos, más cucos que otros, han dado el pelotazo por haber sabido colocarse a la sombra del poder y echarle a este incienso japonés a fecha fija, otros han fallecido, otros más siguen en una trocha cada vez más enmarañada. Pello lucha con otra cosa, con una limitación que no le ha impedido pasarse la vida pintando.

EL BAR DE LA FRUCTUOSA



A pesar de ser un calco, creo que se lee bien, es el mismo parte que publiqué hace meses o años o yo qué sé, solo que más completo, lo que hace ver las trapisondas que ocurrieron en comisaría...

No recuerdo haberlo visto abierto jamás, sí en cambio uno que había enfrente, junto a un trapero que tuvo libros fabulosos, un bar que tenía peor fama que ese del número 41, en la vieja calle de los burdeles por donde teníamos prohibido pasar y por eso mismo pasábamos, cuando íbamos camino de la piscina, la de Larraina (Ver también Rafael García Serrano en La gran esperanza).
En el número 38 (la casa más alta de color rosa palo) vivió luego un librero famoso, Javierito Garbalena, gurú del Kukamonax, mentidero cultural de Pamplona (donde no hay fama lo suficientemente fuerte que no sea despellejable a la cabritera roñosa y donde reinaba el difunto Fermín Goñi), en unión de uno de esos aldeanos críticos que se las saben todas, máxlixtoquediox. Tenían no me acuerdo bien qué líos con las toallas... El jebo es de esos que disfrutan leyendo en voz alta y ante un público selecto cómo machacan al prójimo, seguro de cosechar aplausos toreros, pero si les tocan a ellos, ayayayayay...ay. Javier Pardo estaba delante... ¿Quién? Na, uno.

CALLEJERO DE AGOSTO

Salgo a caminar, como si eso aplacara. Los maestros lo hacían, Cioran por ejemplo, pedaleaba, pedaleaba, y era para peor, pero no somos Cioran, ni Serres, ni nadie; eso, nadie, Nemo... y nada de capitán, que eso está más tocao que la marcha real.
(o las coincidencias las carga el diablo)

Hay horas en que la ciudad está desierta, pero no tanto como para que no te tropieces con el pesebrista del gobierno, aquella gente que pegaba bocaos a quien no fuera lo suficientemente abertzale, rojo, comprometido, obrero... Iban de camiseta ocean y de alpargatas para hacere los rojos, ahora calzan Sebago. Solo que ahora los bocaos los pegan p’al otro lado, y lo que ahora es un lujito de confort, era motivo de linchamiento hace veinte años. Tanto partido de pelota, tanta merendola, tanta fotito, tanto articulito, tanta hostia, ¿para esto? Aquí de lo que se trata es del bocao, de la quijada, del paseo. Al viejo pecero, tremebundón, chanchullero de museos, comecuras y jactancioso puterón en plan expresionista alemán, pintor de atrocidades, lo ves salir de misa mayor con corbata, arregladico, y cuando vas a saludarle, coño, que se aparta. Si venía recién comulgao, como su padre y sus tíos, requetés chivatos y pistoleros de la retaguardia (son fantásticos los archivos), para qué se asustaba de haber visto al diablo. A mí, lo que crean o dejen de creer, me la bufa, lo que me jode son los sermones, las arengas, los discursitos, la pretensión de estar, en cada momento, en posesión de la verdad de la historia, de la verdad a secas, ya en materia de pintura, de política, de metafísica o de alpargatas.
Encontrarte con un ultramarinos que se llame Cochabamba y que ofrezca salteñitas y empanadas y llajuita y lujosos locotos, es un alivio, lo mismo que encontrarse con Josefina Lamberto, que a sus 84 años salía de trabajar en un comedor para marginados. A Josefina, risueña como siempre, se le saltaban las lágrimas recordando que pasado mañana hará setenta y seis años que asesinaron a su padre y a su hermana Maravillas, después de violarla, entre falangistas, vecinos y guardia civiles. Ha dicho que iba a poner una esquela. Lluvia de estrellas, en las traseras de San Lorenzo estábamos. En eso ha pasado un africano y nos ha dado propaganda para la cosa del mejorar la vida, al tiempo que han parecido dos bolivianos, con ganas de jarana brava y una chupa mortal. Por fortuna la calle era estrecha y se podía ir de pared a pared como si fuera el pasillo de tu casa. Es la ciudad en la que no me queda más remedio que vivir. “Las cosas”, ya famosas y muy tocadas, no están para fantasías.


UN MALEANTE DE LA POLÍTICA


Asombroso... no, quia, de asombroso nada. Este siniestro personaje a quien se le debería haber encausado hace tiempo para respondiera de los crimenes del "prepostfranquismo" y exigirle responsabilidades penales y políticas, nos explica hoy desde El País la delicadísima situación social y económica, y política también, en la que vivimos.
Todavía hay quien habla de riesgo de fractura social. Hace tiempo que se produjo esa fractura solo que sus efectos no son estruendosos.
Sobre aquel tiempo de tramposos, de chaqueteros y aprovechateguis sin escrúpulos recomiendo una novela de José Jiménez Lozano, Los lobeznos, sobre aquella tropa de falangistas reciclados en demócratas neoliberales. Por lo visto los conoció bien desde su atalaya de El Norte de Castilla.

sábado, 11 de agosto de 2012

PAISAJE EN RUINAS


Esta tarde de sábado y agosto, he aprovechado que no tenía ganas de trabajar y me he dado una buena vuelta por extramuros, ahí donde las excavadoras cambian el paisaje a golpe de talonario, de arbitrariedad, en beficio de la vanidad del político de turno y de sus arquietctos y constructores de cámara. Golpes de viento y algo parecido al frescor con un fondo de calima en la tarde ardiente. Temí no llegar a donde ya han llegado las excavadoras, porque es cuestión de días o de presupuestos que se lleven la Casa del Cubano por delante, en la Vuelta de Aranzadi (pido perdón, no vivo en Manhattan ni chupo en Wagram), como ya desapareció la de Machinena, Machi (García Serrano, La gran esperanza), uno que tenía un hermano que era medio ergela o lelo, decían, y que por eso hacía mejor los trabajos de la noche, de aquellas noches, de aquel verano lejano. Por esas y otras casas del entorno, las huertas del veran y de las merendolas, pasaron los falangistas de Primera Línea, se guardaron armas y se cometieron fechorías que no voy a contar aquí. Fechorías que les pagaron con gasolineras, estancos, tabacaleras... Aquella guerra fue un negocio colosal desde la retaguardia. Se repartieron cargos y puestos como quien da en el tute, eran jugadores de tute, criminales y tahúres. Unos se hicieron ricos y otros, de donnadies a funcionarios de estadística o abastos o de algo, y a vaguear dándole duro al estadillo y a El Alcázar, bajo el águila imperial, hasta ayer mismo. Paso y me voy y me tropiezo con el presente: un amigo de la infancia a quien operan de cáncer pasado mañana. Está animoso, pero se le ve echo polvo. Me habla del miedo a lo desconocido y enseguida hablamos de lo que conocimos y ya es invisible y la conversación se llena de palabras que son santo y seña: nada es ni está como lo conocimos, que es otra forma de decir que nos vamos yendo y sin espuela de por medio: “Eh ! m'sieur Richard encore un p'tit pour la route?/ Allons ! Richard... Richard... encore un p'tit !” A lo dicho, ya no hay ni siquiera espuela, ni bar de La Fructuosa, donde iremos mañana o pasado o al otro, donde tenía la trapería Chatarricas, sabelotodo, como el difunto Fermín Goñi, periodista estrella del Diario Navarra, que como su maestro Garcilaso tenía fichada a la ciudad entera... deliro, es la calorina.

viernes, 10 de agosto de 2012

AMISTADES VIRTUALES, RECUERDOS REALES


En otro espacio me he vuelto a encontrar con Joaquín Loayza, un amigo boliviano, a quien este año no pude ir a visitar a Sucre; ni a él ni a Lupe Amusquívar ni a Vico. Escucho su música de cuando en cuando, para tristear, que diría Foxá, oh, ah, y a veces me asomo a fotografías sacadas el año pasado, que parece que fue ayer, pero me suele dar reparo. Fue un muy buen viaje el del año pasado, muy bueno, en todos los sentidos, y temo que esas imágenes sean un contra reflejo de un presente que no es para la mayoría de los que conozco demasiado halagüeño. A mí me gustaría estar ahora en Bolivia, pero no solo por la gente, sino para no estar aquí y no estar asomado al pudridero nacional, ese callejón sin salida del que solo despertaré, con suerte, el día que le ponga punto final a El Escarmiento, que está siendo mi escarmiento... La vida está en otra parte, decía Tabucchi. Y tanto.

LA BOLSA DEL VERANO

No se ve bien, pero se ve lo suficiente. El jicho va leyendo la bolsa, tal vez para ver lo que ha ganado o lo que ha perdido o lo que no va a ganar. Quién sabe, pero en su lectura estaba enfrascado hasta que ha echado a andar cada vez más rápido. O iba a evitar alguna pérdida o iba a tratar de sacarse unos duros, corriendo iba, no sé. Más de uno, y de dos, van a pegar el pelotazo de su vida con el pufo de Bankia et alii. Nunca he entendido a los bolsistas profesionales, los del ojo cuco, jugadores de póker, o de siete y medio, retirados del tapete y pasados al parqué de la comunión diaria, tal vez porque me resultan repulsivos o porque nunca entendí nada de ese negocio.
"¡Me jodo en todo!", que sí Basurde, que sí, que ya te tenemos muy oído, anda, átate la bragueta y vuélvete al manicomio, que hoy, como ayer, aunque ahora huela intenso el limo del río, va a caer fuego y va a ser mejor quedarse a cubierto, en la penumbra, huir del patán que berrea y ya piensa en los puros de la caza otoñal, ver la vida (lo que quede de la tuya porque la otra solo pasa a ratos) por ese rabillo del ojo que nos dejan las mallorquinas, oír los aullidos tardíos de las panzas calientes de vinazo, licántropos a bodega llena que no engañan a nadie. Ver las cosas a ese revés que es derecho, como en la cámara oscura del verano.

PARIENTES DE SOMBRA, y de sobra.



Eran de aquella gente, no sé si patética, que se acordaba de lo que los demás no se acordaban jamás, ni por asomo, como si fuera imaginario. No estaban en la memoria social de nadie, no eran nadie, nada, a lo sumo un "¡Ah, esos!", antes de la sonrisa de suficiencia o el perdonavidas movimiento de cabeza de negación... El colmo era cuando llevaban regalos (los llamaban presentes), nadie sabía si con el solo propósito de que se los agradecieran, de contar de ese modo en la vida de alguien. Les hacían esperar o no los recibían. Siempre inoportunos, siempre estropeando la foto. Eran lo que nadie quería ser, lo que otros habían dejado de ser... protagonistas de novelas de otra época, tan muerta como las páginas que se puedan escribir sobre ellos.

jueves, 9 de agosto de 2012

TODO BAJO CONTROL

ME gusta repasar la prensa a primera hora, antes de regresar a la topera, que hoy será ardiente, tomando un buen café negro, boliviano, de Yungas, pero como si fuera el legendario usual de los jornaleros que salían "al aguardiente", asunto del que sabe mucho el alcalde de Marinaleda y los suyos, y yo lo que he oído contar y llegué a ver en alguna madrugada madrileña.
En la prensa de mi pueblo, leo: "Algunos directivos de entidades financieras que han sido nacionalizadas o que han recibido ayudas públicas no tendrán que reducir sus salarios para cumplir con los límites impuestos por el Gobierno". Eso se llama incentivar la economía. Y al lado, justo al lado, leo: "
Detienen una banda que robó un bar y una droguería en la capital navarra", a esto se llama eficacia policial, porque la banda era peligrosa de veras, con muchos antecedentes, y rumanos, aunque dudo que fueran tan peligrosos como los otros.

miércoles, 8 de agosto de 2012

TODOS NO

"Todos somos conscientes de que la gente lo está pasando mal, pero el fin no justifica los medios",dice el ministro del interior a propósito del asalto a un supermercado en el que ha participado un miembro de IU. El fin no justifica los medios, pero el 22 de marzo del año pasado vi apalear a un mendigo que había mangado un sandwich en un super, y menuda saña.
De entrada, lo dicho por el ministro no me lo creo. Todos no son conscientes; en absoluto, él y los suyos no, desde luego que no y los que menos. Las cosas se ven de manera muy distinta dependiendo del lugar en donde te encuentres y cuánto ingresas al mes y por qué concepto. Si no ingresas lo suficiente para llevar una vida digna y autónoma, o no tienes perspectivas de trabajo, la cosa cambia, y de qué modo. Si hasta el reaccionario obispo Munilla se ha rebelado.
El ministro del Interior forma parte de un gobierno cuyo presidente ofreció "la felicidad de los españoles" y ha sido incapaz de crear puestos de trabajo. Lo demás, el cuento de nunca acabar, y a diario.
Ah, se me olvidaba, un ministro del Interior hablando de que el fin no justifica los medios es de traca, chistosísimo, y las reacciones que ha provocado el asalto previsibles, todos contra el alcalde de Marinaleda, que ya ha tocado mucho los cojones, antes y ahora. Nadie está a favor del caos, todos con el orden. El desorden contamina, es una amenaz, puede tocarnos la nónima.

MIRAR ADELANTE CON IRA


Ayer noche estuve viendo una película rumana, Priveste înainte cu mânie*, de Nicolae Margineanu, rodada en 1993, poco después del golpe de estado que, gracias a la acción conjunta de la CIA y el KGB, derribó a Ceaucescu para poner en su lugar, dicen, a los mismos perros con distintos collares... La Securitate en su sitio, los represores convertidos en prohombres del nuevo capitalismo, los niños que vagaban por las calles y subterráneos ruinosos de Bucarest, la miseria, las colas, al falta de trabajo, los despidos... Algo de eso llegué a ver todavía en 2005, la primera vez que viajé a Bucarest. Luego he ido sabiendo que es el país de la corrupción que no cesa, con no pocas enlaces españoles de hampones de la política actual y de la especulación inmobiliaria, del dinero negro a raudales, el que nos han hecho pagar a nosotros aquí y lo han plantado allí para saquear a los inmigrantes que regresan...
Me he quedado con esa escena patética en la que el padre, despedido del trabajo, se entera de que el hijo se dedica a robar, a él mismo sin que se entere...

*
No sé si la traducción es "Mirar adelante con ira"

martes, 7 de agosto de 2012

GRACIOSÍSIMO

Tiene que ser algo extraordinariamente gracioso porque si no, no se entiende... ¿Fue antes o después de hablar de las cifras de paro o de la ausencia de nuevos puestos de trabajo? ¿Fue acaso cuando lo hicieron del rechazo a los recortes? No, sería cosa de la legendaria campechanía borbónica... En el fondo, con rechazo de por medio o sin él, me temo que a los sindicalistas los llamaron para componer una foto de concordia nacional, de equipo, de todos en el mismo barco... una patraña redoblada, porque no todos estamos en el mismo barco ni por asomo... pero eso sí, de corbata, porque aquí lo que cuenta es el traje y la corbata, el protocolo.

GENTE SENCILLA

Gente sencilla, carajo, sencilla... No tengo ni repajolera de quién fue, pero sin duda alguien importante, alguien como para esquela de ABC de las de antes, o de ahora, o yo qué sé, que no lo leo, y ya no sé si sigue teniendo o no la misma clientela o esta ha emigrado a periódicos más reaccionarios. El caso es que esa tarjeta la encontré entre los papeles de quien decía ser marqués de Araciel, mago, poeta, vidente de famosos, friqui televisivo y pamplonés de la plaza del Castillo, encima, casualmente, del bar de la Cuadrilla Basura y de sus matones; papeles que iban camino del fuego de un chabisque que no estaba en la rue Vaneau, que es donde tienen que estar estas cosas, sino en la calle de la Curia, junto a otros papeles no menos pintorescos sobre los que, ahora estoy seguro, no escribiré nada.

CUESTIÓN DE MODALES

Ayer me dijeron que estaba dejando los ojos en el escudriñar papeles viejos. Puede, pero lo cierto es que en el revoltillo de la riada en la que voy viviendo, me he encontardo esta ficha hecha cisco de G. K. Chesterton, en "Unos pasos extraños", de El candor del padre Brown:
"Una sociedad oligárquica que casi ha enloquecido en lo que a los buenos modales se refiere"
Enloquecido, a secas, cada vez más estamental, más de castas, con modales de matonería, esa que va a sustituir a la seguridad del Estado entregada a menos privadas, desde ahora mismo en las cárceles de última generación; esa prepotencia del banquero, del alto funcionario y del funcionario a secas, del diputadillo que no sería anda si le quitaran el acta, del senador que fue chivato de policía de la Falange, del cabo de puertas de la cutera, que sabe que si tira de malos modos se iguala al jefe, oh, el jefe, el jefe, el otro jefe, todos los jefes y sus malos modos, los malos modos de quien gana unas elecciones.

La historia



EL INUTIL

Hace unas semanas leí un libro extraordinario, que no había leído antes por prevención: El inútil de la familia, de Jorge Edwards. Ayer, un amigo que acaba de regresar de Chile, me trajo una edición de El inútil, la novela de Joaquín Edwards Bello, cuyo biografía trepidante y sombría traza su sobrino Jorge.
A propósito de los Edwards y de esa novela que trata de cómo ir en dirección contraria en un mundo pequeño y cerrado (de las consecuencia habla Jorge Edwards), conversamos acerca de Chile, de Valparaíso, del Mirador de Valparaíso, el alojamiento de Marisol Araya, en Playa Ancha, de la vista que se ve desde allí arriba y del gozo de patear esa ciudad de punta a punta.
La verdad es que disfruté con la charla y sentí algo parecido al alivio, después de un par de meses dedicado en exclusiva a El Escarmiento y
asomado a datos muy concretos, minúsculos de la miseria moral y económica que reinaba en la retaguardia de la guerra civil, en la ciudad desde la que Mola y los suyos urdieron una represión feroz; ejemplos del sálvese quien pueda, pruebas de las indecencias de las que somos capaces para salvar el pellejo u obtener una ventaja, de la heroicidad del cazado porque lo han cazado, del verdugo que vive impune porque alguien en la sombra de un confesonario o ni tan siquiera eso, le asegura que hizo bien, que aquella barbarie innecesaria era por un fin justo.
"Hay novelas que o los acabas o acaban contigo", dice el otro, y esta que me traigo entre manos es de las segundas, por mucho que la ficción esté muy limitada por los contundentes hechos narrados. Entiendo bien por qué la he empezado y dejado tantas veces desde hace siete años cuando comencé a escribir. Por eso me puse a ver Calle Mayor, de Bardem, para lo de la memoria fresca de estas horas pasadas en Logroño, y después a leer El Inútil, hasta que cogí el sueño, que le dicen. Al despertar, como es natural, el Escarmiento seguía sobre la mesa, para lo de todos los días...
Lo dice Stephen Dedalus, en Ulysses, aquí en la estupenda película que rodó Joseph Strick en 1967.


lunes, 6 de agosto de 2012

HABLA MEMORIA...

Cosas... papelitos... que andan por ahí como zaborras de la memoria... Tenía otra receta que desapareció (ignorándose su paradero) de láudano para dormir a pierna suelta (esas cosas que pierdes y al prójimo se las roban lo que no deja de ser un misterio). A ratos me quedó con uno de ellos en la mano, como si con ello pudiera viajar por un tiempo desaparecido para siempre. El dolor, el vino de opio, el sueño reparador... solo en el dormir hay misericordia, sostenía Carlos Fuentes, pero no puedo recordar dónde, y ni aun así.

NADA MÁS NATURAL

En la oficina pública a la que acudo casi a diario me encuentro al mocito malencarado que hace de cabo puertas con una pegatina contra los recortes. Nada más natural si me acuerdo de que ningún día llega a la hora, porque ningún día está abierto el servicio en el que trabaja a la que hora que se dice debería estar abierto; si me acuerdo de la destreza con la que borra la página de internet en la que está jugando que borra cuando oye que te acercas o de sus chats interminables que hacen que te atienda sin mirarte, o de lo bien forrado que tiene el novelón "de tronos" que está leyendo... Nada más natural que esté contra los recortes, nada más natural que tema encontrarse un día en la calle, aunque eso sea tan improbable, tanto, como que tenga alguna vez una función social util.

CLASES DE TONTOS

Pertenecía a esa clase de tontos que creen que por apoyar al rico, por serlo, van a salir de pobres y ser "de los suyos"... Por coba, por lambisconería, se puede llegar facilmente al crimen. Basta con que te azucen, que te sienten a una mesa bien servida o que te pasen la mano por encima del lomo.

EL HOMBRE SIN EDAD


Anoche estuve viendo El hombre sin edad, de Francis Ford Coppola. Me gustó mucho el detalle de la cruz gamada blanca bordada en la liga de la espía nazi que le mandan al erudito para que follen por la noche y que guarda un Mein Kampf de bibliófilo debajo de la cama. Lástima no saber dar con esas escenas gloriosas para poder reproducirlas. No por nada sino porque me acordé de una falsificación literaria a propósito de unas insignias nazis que se transformaron por arte de lambisconería y lameculismo en lauburus vascos.
Me gustó porque fue volver a algunas calles de Bucarest –Biserica Enei, Gara de Nord, en cuyas cercanías vivió Eliade de joven con todos sus libros–, una ciudad que, al margen de la gentuza del Instituto Cervantes, me pareció maravillosa, y a mi curiosidad por ese personaje, todo lo garda de fier que se quiera, que lo era, y oscuro, y turbio, que es Mircea Eliade, estudioso febril y voraz, a quien le hubiese gustado dar con las fuentes de la eterna juventud y seguir con su incesante labor de carcoma en esa nada profunda y misteriosa de la que venimos y nos sostiene: el barro con el que está construido el hormiguero inabarcable en medio del desierto... la eterna juventud, los mitos, ese doble que estudió Otto Rank, también nazi, pero erudito y raro, con lo cual se es menos nazi... y sobre todo el tiempo, ese bien necesario, del que decimos que es limitado, que nos falta, del que sabemos tan poco...

EL WIKILEAKS DEL CABO PEPE

Leo que el Ministerio de Defensa, como una gran cosa, "blinda su red infomática para evitar un 'caso Wikileaks'", lo que viene a ser una admisión en toda regla de que en el ministerio de Defensa se pueden dar casos como el de Wikileaks, es decir, que alguien pueda filtrar las pruebas fehacientes de indecencias, actuaciones fuera de la ley, negocios al amparo de la defensa, burlas mayúsculas al ciudadano adobadas con épica militar, que harían necesaria la intervención, en último caso, del bufete de abogados que ha abierto el juez Garzón, a quien se le impidió investigar los crímenes del franquismo y la Guerra Civil.
No está en juego la seguridad nacional, lo que está en juego es la decencia, el juego limpio, la confianza en las instituciones, cada vez más un espectáculo arrevistado en el que hay que creer como en dogma de fe, en lugar de decirse, es solo teatro, chungo, pero teatro.

* * *

Ah, por cierto, "El cabo Pepe" no tenía gracia, ni él ni sus parientes de hace setenta años ni los de ahora.

domingo, 5 de agosto de 2012

EL PREMIO PÍO BAROJA... O ESCRIBIR CON LA BRAGUETA ABIERTA

Hace unos meses, siguiendo los pasos de un personaje curioso, José Berruezo, a quien recuerdo con estima, di con las trapisondas del Premio Pío Baroja de novela, en San Sebastián, y de la manipulación oficial de la que fue objeto por parte de las autoridades franquistas y de Miguel Pérez-Ferrero, empeñado en que el premio se lo llevara Cándido, alguien de quien solo puedo hablar con asco. El premio quedó desierto, no lo ganó Martín-Santos con Tiempo de silencio, porque por manipulación del jurado había quedado eliminado antes de la última votación, aunque fuera el ganador en los gritos de la calle que reprimió la policía armada.
La información es muy accesible, esta enlazada en esta línea para el lector curioso, si lo encuentra.

PÍO BAROJA, SALAMANCA, ENERO DE 1938

Y de Logroño, donde hablé de Pío Baroja con un estudioso de su obra y de su entorno, a Salamanca, enero de 1938. Constitución del Instituto de España, una creación de Eugenio D'Ors.
Iba a tirar la fotografía a la papelera del ordenador cuando he reparado en un pequeño, en un mínimo detalle: en la mano herida del personaje que aparece, brazo en alto, de frac (?) y con la cabeza gacha, a la derecha, bajo las puntillas de algún magistrado que no sale en la foto, aunque sí lo hagan D'Ors, Eijo Garay, el general Gómez-Jordana, Carrero Blanco, Juan Aparicio, José María Pemán (creo)... Aquellos días de enero de 1938, cayó en Salamanca una fuerte helada y era fácil resbalarse y caerse en las calles casi a oscuras de la ciudad.
A ese personaje de la mano herida se le ve abrumado, apesadumbrado y no creo que sea necesario señalar ni recalcar lo evidente. Tal vez esté dudando entre jurar, prometer o lo que sea costumbre. Tal vez esté deseando estar a muchos kilómetros de donde se encuentra en ese momento, en compañía de una gente que el pie de foto califica de: "Autoridades saludando brazo en alto en un acto oficial".
No sé lo que yo hubiese hecho de encontrarme a su edad y en su situación, pero entiendo bien que Baroja, ya que no podía hacerlo desaparecer del todo, intentara borrar las huellas o dar las menos pistas posibles de ese episodio que el tiempo y las trincheras convierten en algo bochornoso. Si la foto estaba en el copioso archivo fotográfico de Bera, o no la vi o no me la enseñaron, porque hasta ahora no había dado con ella ni había oído hablar o leído sobre esa estampa entre siniestra y grotesca. Lo intenté explicar en mi ensayo biográfico Tiempos de tormenta (Pío Baroja, 1936-1940), pero esa es otra historia.